A veces las lágrimas no se secan con pañuelos.
Tampoco con brisa ni calor,
A veces los sueños no se rompen por la realidad,
Por pesadillas o malas pasadas.
A veces la soledad no llega por ausencia de algunos,
Ni por falta de amores.
A veces no es bueno cabilar cada cosa mil veces,
A veces no todo es una rutina,
Ni a veces todo lo que pase es casualidad.
Se necesita de las lágrimas, los sueños y la soledad,
Para perderse en anhelos, para ser grande...
Para no apegarse... No depender..
No sufrir...
Se necesita marcharse de lo que amas... Se necesita borrar huellas que quedaron,
Decir que todo es destino, todo tiene futuro, un pasado...
Es Ilógico, dónde quedan los sentimientos.. Dónde quedan las sonrisas y las Palabras?
En cierto momento es indispensable,
Levantarse de la cama... Arrancarse la ropa,
Abrir la ventana...desplegar las alas...
No mirar atrás... no saber quién te espera,
Quién te busca...a quién le importas o importabas.
Ser envidioso con lo que a Ti te enorgullece, Óyelo bien.
No dejar que algo te exija lo que tu mismo no eres capáz de exigirte,
Abrir mil hoyos, enterrar lo que se usó anoche,
Lo que se partió en mil pedazos,
Lo que sobró de esa comida.
Que no quede más que lo que eres,
Y pretendes ser.... Un ser, un alma,
Un Baúl de mil cosas extrañas que Ni a veces ni Nunca, ni Siempre
Estará Destinado a perderse... olvidarse. Fatal!
A veces... no a veces no... esta Vez será Siempre: Perdure..
El desechable amor al resto, al mundo etéreo,
El no renovable aprecio a tu propio yo...
y la necesidad natural innata y genética a
No seguir las pisadas que otro no recordó borrar.
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