martes 25 de octubre de 2011

Azul beso azul.

Ahora es tiempo que recojas los tacones,
El enfermo sabor a miel, me tiene harto
Tu insufrible veneno ha logrado crisparme el aliento.
Bueno escucha bien esto....
Lo he escrito hace un rato ya.

Buen día,
Día bajo esa sonrisa blanca de una venus de milo,
Mi atenea de piel de seda,
Amorcito de dulce tez, 
Hombros de oro y caderas plateadas,
Anoche, tus manos que las nubes regalaron mi exasperado beso,
Un escalofrío recorriendo la punta de mis pies,
Subiendo por cada terminación de mi acalorada vida,
Las almohadas escondiendo el edén de tus preciosos frutos,
inquietante cordura, cordero sin rienda,
Un caballo galopante rompiendo mi pecho,
tomando posesión de tu infantil movimiento,
decadente cadencioso, ardiente péndulo,
yo como un loco, enfermo y sofocado estupor..
Tu mi rizado incubo somnoliento,
Perdido y extasiado por la pureza del beso ácido que me dabas
Tus caderas vacilantes entre mis manos,
Mis dedos que no descansaban, explorando y recorriendo tu vientre,
Los muslos, corriendo escalando el Everest,
Estremeciendo tu malévola risa entre las ardientes sábanas,
Dime que no te ha gustado, lo que mi poca imaginación
recrea sobre ti,
Punzante cortada que provocas en mi interior,
Oh luminosa criatura,
de nacaradas pestañas,
Voz tosca y cándida... tus murmullos entre mi eclipsado limbo
Nuestros cuerpos, nuestros libertinajes,
Combinados, rozando el borde de las desviaciones,
Permitiendo que lo etéreo se apodere de tu hermoso y sublime gozo, (que he provocado)
y Humedecido tu cuello de palabras asfixiadas,
Mi adorado cariño, cómo has llegado hasta mi?
No pidas que me aleje sin voltear a mirar, el terrenal sueño 
que eres tu.... libre de coverturas,
Libre de las inhibiciones,
y conmigo vacilante entre el  deseo y la nínfula que escondes.
Pído un beso más en el labio inferior, como te gusta,
estimulante... que me pinta los labios de tu labial sabor a frambuesa,
Dulce de mora... frutas extrañas...
Hasta mañana mujer de manos prodigiosas,
Niña de pezones inmaduros y duros,
De cabello rizado y mente sin fin..
De linea de durazno perfecta y aún pura.. 
Eso recuerdo de ti... la Y de durazno.. Oh mi ninfa.

Vete demonio de rostro aterciopelado,
que el día esconderá lo que pido una vez más,
Solo por tomarte entre mis brazos,
darte una mordida, mi manzana de la discordia y 
alejar esos malditos tacones que me hicieron
no perder la cordura... si no dejarla fluír....
Blue mi carmín blue...